Centro de la Investigación

Para comenzar nuestro trabajo debemos introducir el tema hacia el concepto de educación temprana, la cual es el conjunto de estímulos, cuidados y atenciones que podemos brindar a un niño durante su primera infancia para que desarrolle de forma óptima todo su potencial. (link)

 

La importancia de la educación temprana radica en que los niños menores de 6 años tienen una mayor capacidad para procesar y adquirir nueva información relativa al lenguaje, debido a que las conexiones neuronales se están recién formando. Esto es descrito como el Período Crítico por Lenneberg (1967: 125-178) en un capítulo titulado “Language in the Context of Growth and Maturation”, desde el nacimiento, el hemisferio cerebral dominante se va especializando progresivamente en el lenguaje hasta que, en la pubertad, todas las funciones lingüísticas se concentran en esa parte del cerebro.

 

Durante éste periodo las lesiones neurológicas locales son fácilmente reemplazadas por otras áreas, logrando mejores resultados cuanto más temprana sea la lesión neuronal. Su duración actualmente se calcula en general hasta el desarrollo de la pubertad, aunque para el lenguaje parece ser mucho menor.

 

De acuerdo a esto, nos enfocaremos principalmente en niños que estén cursando el Primer y Segundo Ciclo de la educación parvularia, comprendiendo un rango de edad que va desde los 3 meses a 6 años. Para hacer esta investigación mas completa, y debido a que nuestro sujeto de observación no es completamente objetivo en lo que necesitamos, ampliaremos las entrevistas al apoderado encargado del niño y a profesoras de párvulo que han aceptado discutir el tema y además tomando apuntes de la observación en el comportamiento de los niños para complementar lo que nos comunican.